11 de junio de 2013

Es mano a mano

San Antonio no pudo mantener el nivel del primer juego. Los Heat ganaron 103-84 con una paliza y dejaron 1-1 la final en Miami. Manu Ginóbili no tuvo un buen partido: cinco puntos en 18 minutos.




El 9 de junio, Miami Heat le pateó el castillito de arena a San Antonio Spurs. Fue una lluvia tropical de dobles, triples y libres, rebotes y defensa, que se llevaron puesto todo el plan táctico del DT Gregg Popovich. Bien contenido por la defensa LeBron James, los jugadores complementarios del campeón pusieron la cara en un momento crítico y empujaron para empatar la serie 1-1. No había plan B para frenarlos.

Quedó demostrado que Miami puede ganar o perder con su estrella por debajo de los 20 puntos; que Spurs tiene que mejorar su efectividad y no perder balones, además de volver a meter en juego a Tim Duncan y Manu Ginóbili, que no mostraron ni el 5% de lo que su equipo necesita. Terminó en paliza (103-84) y la gente corrió a los estacionamientos aledaños para sacar los autos y llegar temprano a su casa 5 minutos antes del cierre. Fue la última señal.


Fuente :ole.com.ar

No hay comentarios.:

Publicar un comentario